Las derrotas de ETA

ETA ha vuelto a matar, esta vez en Mallorca, una derrota más de la banda de asesinos que no es capaz abandonar la locura en que se halla inmersa desde hace tantos años. Han producido dolor, dolor a unas familias, a un colectivo, a nuestra sociedad pero han perdido una vez más porque saben que no conseguirán nada con este atentado, porque saben que les esperan años y años en la cárcel y porque ven que cada día están más solos y aislados social y físicamente.

La primera gran derrota de ETA fue en la transición. No tuvieron la inteligencia de abandonar las armas e iniciar un camino político y democrático. En aquellos tiempos, aun contaban con cierto apoyo social que les dio nacer en una dictadura y el enfrentarse a un dictador. Pero ese dictador nos hizo daño a todos y no por eso fuimos poniendo bombas ni dando tiros.

Otra gran derrota de ETA se produjo cuando, de nuevo fue necia y torpe, no aprovechó la generosidad del Estado de Derecho de permitirles tener representantes políticos en las instituciones democráticas. Lo tenían fácil convencer al pueblo con la palabra y conseguir poder legítimo pero siguieron matando renunciando ellos mismos a una salida razonable de su locura.

Pasó el tiempo y, de nuevo, otra gran derrota: “El pueblo vasco se lanza a las calles en contra de ETA”. El apoyo a ETA ya es de una minoría y ellos lo saben. Los vascos y las vascas a cara descubierta gritan “ETA EZ”. Siguen reduciendo sus bases y sus apoyos y saben que muchos de sus seguidores lo hacen por miedo y no por convicción porque todos sabemos cómo las gasta ETA con sus disidentes.

Otra derrota de ETA ha sido su estrepitoso fracaso al romper las distintas negociaciones que se han iniciado con ella de mano de González, Aznar o Zapatero. Algo anda mal en los cerebros de la banda.

Y, si me permiten, una de las derrotas más importantes: el Pueblo Vasco se ha transformado, como tiene que ser, de verdugo a víctima. ETA ha intentado crear la dicotomía España/Euskadi pero han perdido. La inmensa mayoría de los españoles ven ahora claro que la inmensa mayoría de los vascos y las vascas son buena gente, gente de paz, que condena la violencia y que trabajan día a día por acabar con ETA y vivir en paz. ETA ha perdido el discurso: “es que somos distintos, es que no nos quieren, somos una raza superior, España es el invasor…”. Las miles de muestras de cariño y apoyo de toda España al pueblo vasco en su sufrimiento y su terror ha sido una de las derrotas más importantes de ETA.

A su vez, las vascas y los vascos cada vez hacen más explícito su apoyo y solidaridad con las víctimas del terrorismo fuera de su comunidad. Ha sido emocionante ver y compartir 5 minutos de silencio con Patxi López en las puertas del Ayuntamiento de Palma. Un ejemplo más de la derrota paulatina de ETA.

Quedarán más bombas y desgraciadamente más asesinatos pero la gran y definitiva derrota es que ellos son los que mejor saben que sus acciones no valdrán para nada, sólo para conducirles a la cárcel.

¡La derrota definitiva de ETA llegará!

Mientras tanto unidad y apoyo a las víctimas y sus familiares.

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